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Por dónde atiende

Su asistente no vive en una aplicación aparte. Atiende por los canales que sus clientes ya usan, con el mismo número y las mismas cuentas de su negocio.

Canal Qué recibe Notas
WhatsApp Texto, notas de voz, imágenes El canal principal en Costa Rica
Instagram Mensajes directos Con la cuenta comercial del negocio
Facebook Messenger Mensajes de la página Igual que Instagram
Chat del sitio web Texto Se integra en su web, para atender a quien está navegando
Teléfono (voz) Llamadas entrantes y de seguimiento Conversación hablada, no un menú de opciones

Ningún negocio necesita encenderlos todos. Los canales se activan uno por uno según lo que la empresa realmente usa. Hay clientes operando solo por WhatsApp, otros por mensajería y voz, y otros que suman el chat del sitio cuando su web empieza a traer consultas.

  • La misma información. El asistente responde con el mismo catálogo, las mismas políticas y los mismos horarios, escriba el cliente por donde escriba.
  • Los mismos límites. No inventa precios ni confirma pagos en WhatsApp, y tampoco lo hace por teléfono. Los controles no dependen del canal.
  • La misma derivación a una persona. En cualquier canal, cuando el cliente pide hablar con alguien del equipo o el caso lo amerita, la conversación pasa a una persona.
  • El mismo registro. Todo contacto —mensaje o llamada— queda anotado y ordenado para su equipo.

Es donde el asistente da más de sí. Entiende texto, notas de voz e imágenes —un audio de veinte segundos, la foto de un comprobante, una captura de pantalla—, y puede responder también con voz si el cliente lo prefiere.

Los tres canales de mensajería comparten el mismo asistente y la misma memoria del cliente. Un cliente que ya conversó por WhatsApp no vuelve a empezar de cero.

Idiomas por mensajería: hasta ocho — español, inglés, alemán, francés, italiano, japonés, portugués y chino. El asistente detecta el idioma del primer mensaje y se queda en ese idioma; no salta de uno a otro turno a turno. El conjunto de idiomas se define por negocio: una academia local puede operar solo en español e inglés, y un operador de turismo receptivo con los ocho.

El asistente contesta las llamadas entrantes y también devuelve llamadas a los interesados que pidieron que los llamaran. La conversación es hablada y natural: el cliente no escoge opciones de un menú.

Tres diferencias que conviene tener claras:

  1. En las llamadas, el asistente dice que es un asistente con inteligencia artificial. Es transparente desde el primer segundo. Nunca se hace pasar por una persona.
  2. Por voz atiende en español e inglés, no en los ocho idiomas de la mensajería.
  3. Los números y las cotizaciones se envían por escrito, incluso durante una llamada. Un monto dictado por teléfono se anota mal; un monto enviado por mensaje, no.

Lo que la llamada captura —quién llamó, qué buscaba, cuál es el siguiente paso— queda registrado igual que un mensaje.

El chat del sitio sirve para atender a quien está navegando su página: alguien que llegó a la web, tiene una duda concreta y no quiere abrir WhatsApp para preguntarla. Responde con la misma información y los mismos límites que en mensajería, y deja el contacto registrado igual que los demás canales.

En el sistema de gastronomía este canal toma otra forma —una carta digital por código QR donde el asistente sabe en qué mesa está sentado el comensal—, pero eso ya no es un asistente atendiendo consultas, sino una pieza de un sistema completo. Se explica en su propia sección.

Video. El asistente entiende texto, audio e imágenes, y sostiene llamadas de voz. Video no, ni recibido ni enviado. Se dice así de claro para que nadie lo descubra en una demostración.