Ir al contenido

Preguntarle al asistente

El asistente de Plica es una persona virtual con la que usted conversa en español normal sobre compras públicas. No es un buscador con otra cara: cuando usted pregunta, va a buscar la respuesta a los datos de la plataforma —el histórico de adjudicaciones, la competencia, la normativa— y le muestra de dónde la sacó.

La regla que lo gobierna es simple y es la que lo hace utilizable para decidir plata: responde con los datos, no con lo que el modelo recuerde. Cuando no tiene el dato, lo dice.

Como le hablaría a un colega que conoce el sector. No hay comandos que aprender ni sintaxis.

«¿Quién le ha comprado equipo de cómputo al ICE en los últimos tres años?»

«¿A cuánto se ha adjudicado esta familia en la Caja?»

«¿Qué dice la ley sobre la garantía de cumplimiento en una licitación mayor?»

«¿Contra quién compito si me presento a esto?»

«¿Cuánta historia hay de este rubro? ¿Alcanza para confiar en el rango de precios?»

Se le puede preguntar desde el chat del panel o desde el chat de un expediente. En el expediente la conversación ya sabe de qué caso se trata: no hay que repetirle el número de procedimiento ni la institución.

Estas son las áreas donde el asistente trabaja sobre datos propios y responde con solidez:

Pregunta Qué consulta
¿Quién compra esto? Qué instituciones han comprado esa categoría, cuántas veces y con qué recurrencia.
¿A cuánto se ha adjudicado? El histórico de precios de esa categoría, con sus rangos —bajo, medio, alto— por institución.
¿Cómo se ha movido el precio? La evolución de los precios de una categoría a lo largo de los años.
¿Qué hay abierto de lo mío? Las oportunidades del radar que calzan con su perfil, con el porqué de cada una y el plazo.
¿Qué dice la norma? El artículo aplicable de la Ley General de Contratación Pública o de su reglamento, con el texto tal cual.
¿Cuánta historia respalda esto? Qué tan completo y fresco está el dato que se está usando para responder.

Qué responde mal, o directamente no responde

Sección titulada «Qué responde mal, o directamente no responde»

Vale saberlo de antemano para no perder tiempo:

  • No adivina el futuro. No le va a decir si va a ganar ni qué precio le garantiza la adjudicación. Le da el terreno; la apuesta es suya.
  • No emite dictámenes legales. Cita la norma; no la interpreta por usted ni sustituye a su abogado.
  • No sabe lo que no es público. Si la información no está publicada, no la tiene.
  • No opina sobre funcionarios ni instituciones. Cuando muestra señales de un patrón de compra, viene con la advertencia de que un patrón no es una acusación.

Tres comportamientos que conviene conocer, porque son deliberados:

1. Cada cifra dice de dónde salió y de qué fecha es. No hay números sueltos. Si le da un rango de precios, viene con la categoría, la institución y el período del que se calculó.

2. La norma se cita textual, con su versión y su enlace oficial. Plica trabaja sobre el texto vigente de la Ley General de Contratación Pública y de su reglamento, tomados del sistema oficial de normativa, con la versión y la fecha a la vista. Si su pregunta cae fuera de lo que tiene cubierto, se lo dice y lo deriva, en vez de improvisar un artículo.

3. Cuando la historia no alcanza, lo declara. Si de un rubro hay poca información, el asistente se lo advierte antes de darle un número. Un rango calculado sobre tres casos no vale lo mismo que uno calculado sobre trescientos, y usted merece saber cuál le están dando.

El asistente no contesta de un solo golpe: va mostrando lo que está haciendo. Verá pasos como «consultando el histórico», «revisando la norma», «investigando en la web pública». Cada paso es una consulta real, no una animación.

Dos cosas más:

  • Le pregunta cuando le falta algo. Si su pregunta admite dos lecturas o le falta un dato para responder bien, se detiene y le pregunta a usted, en vez de asumir. La conversación sigue desde donde quedó.
  • Lo puede interrumpir. Si ve que va para otro lado, lo corta y le corrige el rumbo sin perder lo que ya llevaba.

Para las preguntas que no se contestan con una consulta —del tipo «¿qué sé de este comprador antes de meterme?»— el asistente arma una investigación: busca evidencia, la contrasta, y deja un documento con lo que encontró, las contradicciones que detectó y los huecos que quedaron sin cubrir.

Esas investigaciones quedan guardadas en la Biblioteca, con la pregunta que las originó, su estado y su fecha, para reabrirlas o compartirlas después.

Declarar las contradicciones y los huecos es parte del entregable, no una nota al pie: una investigación que no dice qué no pudo comprobar no le sirve para decidir.

Puede preguntarle desde el navegador o desde el asistente de IA que su empresa ya usa. La información es la misma, porque detrás hay un solo motor y ninguna de las dos vistas recalcula nada. Cómo conectar el suyo está en Conectar su asistente de IA.