Preguntas frecuentes
Sobre el comensal
Sección titulada «Sobre el comensal»¿Mis clientes tienen que instalar una aplicación?
Sección titulada «¿Mis clientes tienen que instalar una aplicación?»No. Apuntan la cámara al código de la mesa y se les abre una página en el navegador. Cualquier teléfono, sin registro, sin cuenta y sin dar un dato.
¿Y el que no trae teléfono, no sabe escanear o simplemente no quiere?
Sección titulada «¿Y el que no trae teléfono, no sabe escanear o simplemente no quiere?»Lo atiende el salonero, como siempre. La carta digital es un canal adicional, no un reemplazo de la carta física ni del personal, y el sistema está diseñado con esa salida abierta: ver la carta y preguntar nunca dependen de ninguna validación, y toda acción que no se pueda resolver termina en un aviso a una persona del local.
¿En qué idiomas atiende?
Sección titulada «¿En qué idiomas atiende?»Español e inglés. La carta se sirve en el idioma del teléfono del comensal y él puede cambiarlo con un botón; el mesero virtual sigue el mismo idioma. Lo que llega a cocina va siempre en español.
¿Qué pasa con los datos de mis clientes?
Sección titulada «¿Qué pasa con los datos de mis clientes?»La carta es anónima: no hay registro ni cuenta. Lo que el comensal escriba —su pedido, o su nombre y contacto si reserva— se usa para atender esa solicitud en el local, y la sesión se conserva lo que dure la visita. La página lo dice ahí mismo, en un aviso visible.
¿Necesita internet?
Sección titulada «¿Necesita internet?»El comensal usa el suyo. Si se queda sin señal, la carta sigue visible —puede seguir leyéndola— pero no puede mandar el pedido ni avisar al salón hasta que vuelva la conexión, y la pantalla se lo dice en vez de fingir que se envió.
Sobre el mesero virtual
Sección titulada «Sobre el mesero virtual»¿Cómo sé que no le va a inventar un precio a un cliente?
Sección titulada «¿Cómo sé que no le va a inventar un precio a un cliente?»Porque no puede. Solo se pueden ofrecer platos verificados, disponibles y con precio cargado, y cada respuesta se revisa contra la carta real antes de mostrarse: si menciona un plato o un monto que no existe, esa respuesta no sale. Está explicado en Los límites.
¿Puede decirle a un cliente que un plato no lleva maní?
Sección titulada «¿Puede decirle a un cliente que un plato no lleva maní?»No, y esa es una decisión del sistema, no del asistente. Puede leer los alérgenos que usted cargó; no puede afirmar que un plato es seguro para la alergia de alguien. Ante una consulta de alergias llama al salonero, que puede confirmarlo con cocina.
¿Puedo ponerle mi propio nombre y mi propio tono?
Sección titulada «¿Puedo ponerle mi propio nombre y mi propio tono?»Sí. El nombre, la personalidad y hasta el tratamiento —“usted” o voseo— son configuración de cada negocio. Hoy conviven en la plataforma dos meseros virtuales del mismo sistema hablando distinto.
¿Toma la reserva por chat?
Sección titulada «¿Toma la reserva por chat?»No. Entiende que le están pidiendo mesa y manda al formulario de reserva, pero no confirma ni inventa disponibilidad. Toda reserva pedida por un cliente entra como solicitada y la confirma una persona del local.
¿Le sugiere cosas al cliente para que gaste más?
Sección titulada «¿Le sugiere cosas al cliente para que gaste más?»Solo si usted lo enciende: viene apagado. Cuando está encendido, la sugerencia sale del menú real, no repite lo que el cliente ya pidió y respeta las alergias que declaró. Y sugerir no es cobrar: agrega al pedido, que el cliente sigue controlando.
¿Y si el asistente falla?
Sección titulada «¿Y si el asistente falla?»No se queda mudo. Contesta con lo que sí le consta —el pedido real, la carta real— o le dice al comensal que avise al salonero, con el botón ahí mismo.
Sobre la operación del local
Sección titulada «Sobre la operación del local»¿Puedo cambiar un precio yo mismo?
Sección titulada «¿Puedo cambiar un precio yo mismo?»Sí, desde el panel de su negocio, sin depender de nadie. El cambio se ve en la carta que los comensales tienen abierta y el mesero virtual lo usa en la conversación siguiente.
¿Qué pasa si un plato se acaba a mitad de servicio?
Sección titulada «¿Qué pasa si un plato se acaba a mitad de servicio?»Se marca no disponible y desaparece de la carta. El mesero virtual también deja de ofrecerlo, en el mismo momento: la carta que ve el comensal y la que conoce el asistente son la misma.
¿Dónde ven los pedidos en la cocina?
Sección titulada «¿Dónde ven los pedidos en la cocina?»En una pantalla de comandas del panel, pensada para estar prendida en la cocina o la barra. Muestra las comandas en columnas por estado, con sus líneas y notas, y cuánto tiempo lleva esperando cada una —el reloj cambia de color a los diez y a los veinte minutos—. Arriba lleva el conteo de cuántas unidades de cada plato hay pedidas ahora mismo.
Si esa pantalla pierde conexión, lo avisa. No se queda mostrando comandas viejas como si fueran las de ahora.
¿Me avisa cuando una mesa llama al salonero?
Sección titulada «¿Me avisa cuando una mesa llama al salonero?»Sí. “Llamar al salonero” y “pedir la cuenta” llegan a esa misma pantalla como avisos en vivo, con la mesa que los mandó.
¿El sistema cobra?
Sección titulada «¿El sistema cobra?»No da ningún pago por confirmado. Cuando hay pago en línea, lo único que puede marcar un pedido como pagado es el aviso firmado del proveedor de pago, verificado por el servidor. “Pedir la cuenta” avisa al salón; no cobra.
¿Alguien puede pedir desde su casa con una foto del código?
Sección titulada «¿Alguien puede pedir desde su casa con una foto del código?»Ese es exactamente el problema que resuelve el control de presencia. Usted elige cómo se validan las acciones de mesa: que el salonero las autorice con un PIN, que se avise al salón, o —si acepta el riesgo por escrito— que se ejecuten solas dentro de un tope de monto y un límite de frecuencia.
¿Puedo ver cómo va el negocio?
Sección titulada «¿Puedo ver cómo va el negocio?»Sí. El panel muestra, para el período que usted elija, cuántos pedidos entraron y por cuánto monto, el ticket promedio, los platos más vendidos, el reparto entre sala y para llevar, por franja horaria y por día de la semana; y del lado de reservas, cuántas hubo y qué proporción se canceló o no se presentó. Se puede exportar.
¿Reemplaza a mi personal?
Sección titulada «¿Reemplaza a mi personal?»No. Le quita de encima la pregunta repetida cien veces por noche y el pedido mal anotado. El salón lo sigue atendiendo gente — y por diseño, todo lo que involucra plata, alergias o un cliente molesto pasa por una persona suya.
Sobre el alcance
Sección titulada «Sobre el alcance»¿Sirve para un bar? ¿Para una soda? ¿Para una cafetería?
Sección titulada «¿Sirve para un bar? ¿Para una soda? ¿Para una cafetería?»Sí, y es el mismo sistema. Cambia lo que usted carga y lo que configura:
- Un bar aprovecha sobre todo la recomendación —coctelería y cervezas es donde el comensal más pregunta— y “pedir la cuenta” desde la mesa.
- Una soda aprovecha la carta corta que rota y el plato del día, más el pedido para llevar.
- Una cafetería aprovecha los filtros por dieta, que es donde más se pregunta por leche sin lactosa y opciones sin gluten.
¿Es un punto de venta?
Sección titulada «¿Es un punto de venta?»No. No lleva la caja del local, no cierra el turno, no descuenta existencias y no lleva costos de receta. La disponibilidad de un plato es una marca que su personal pone y quita.
¿Reparte a domicilio?
Sección titulada «¿Reparte a domicilio?»No. El sistema no asigna repartidores ni sigue una entrega.
¿Qué necesito para arrancar?
Sección titulada «¿Qué necesito para arrancar?»Su carta con precios, sus fotos, la información de alérgenos y etiquetas dietéticas de cada plato, y sus mesas. Eso es lo que hace la diferencia entre una carta digital que sirve y una que el comensal abre una vez: el sistema es tan útil como completos estén sus datos de alérgenos, porque de ellos dependen los filtros y lo que el mesero virtual puede responder.
