Por dónde atiende
El sistema del local atiende por donde el comensal esté: la carta digital en la mesa, el WhatsApp del restaurante y el teléfono del local. Es el mismo sistema —la misma carta, el mismo mesero, las mismas reglas— con tres puertas de entrada.
La carta digital en la mesa
Sección titulada «La carta digital en la mesa»Es la superficie principal, la que define el género del producto: el comensal escanea el código de su mesa, abre la carta y arma su pedido. Todo lo demás del sistema —pedidos, reservas, control de presencia— se apoya en que el comensal está de verdad en el local, y eso se sabe porque la carta es de esa mesa.
Se explica en La carta digital y en Pedidos y reservas.
WhatsApp del local
Sección titulada «WhatsApp del local»El restaurante puede atender por el mismo número de WhatsApp que ya publica. El comensal escribe —texto, notas de voz, fotos— y responde el mismo mesero virtual, con la misma carta y las mismas reglas. Un cliente que manda la foto de un plato, pregunta por alérgenos o quiere encargar algo para llevar encuentra a alguien que le conteste con la información real del local.
El WhatsApp es el canal de quien no está en el local: el pedido que llega por ahí se trata como pedido remoto —la modalidad y las condiciones las define la configuración del restaurante— y el comensal que escribe desde la mesa sigue el camino de la mesa. El sistema no confunde los dos casos.
El teléfono del local
Sección titulada «El teléfono del local»Cuando el comensal llama al número del restaurante, la llamada la atiende un asistente de voz: conversa, toma el pedido —o la reserva— y lo envía a la pantalla de cocina, igual que si llegara desde la mesa. La llamada no cae en un contestador: se atiende con la carta real del local, y lo que no se puede resolver por voz se deja claro para que una persona del local continúe.
La llamada queda registrada como cualquier pedido: quién llamó, qué pidió, cómo se resolvió. El comensal que llamó y el que escribió por WhatsApp quedan en el mismo registro, para que el relevo no dependa de la memoria.
Un solo cerebro, tres puertas
Sección titulada «Un solo cerebro, tres puertas»Lo que cambia entre las tres puertas es la entrada, no la conversación:
- La misma información: el menú, los precios, las promociones y los horarios son los mismos en la carta, en WhatsApp y en el teléfono.
- Las mismas reglas: no inventar platos ni precios, no confirmar pagos, derivar ante dudas de alérgenos — en los tres canales.
- El mismo registro: el pedido que entró por teléfono y el que entró por la mesa terminan en la misma pantalla de cocina, y el historial del comensal los junta.
El negocio no configura tres sistemas: configura uno, y decide qué puertas abre. Las puertas se encienden y se apagan por separado, según cómo el local quiera operar —hay restaurantes que abren las tres desde el primer día y otros que arrancan solo con la carta en la mesa.
Y la demostración
Sección titulada «Y la demostración»El restaurante de demostración (Mestizo) atiende únicamente por la carta digital: es su configuración, no una limitación del sistema. El restaurante que opera de verdad atiende por las puertas que decidió abrir — y el demo se queda con la de la mesa, que es la que cualquiera puede probar con su propio teléfono sin exponer la operación de un negocio real. Se explica en La demostración.
Lo que este sistema no hace por ningún canal
Sección titulada «Lo que este sistema no hace por ningún canal»- No cobra por la conversación. El pago ocurre por el proveedor de pago del local o al retirar; ni la carta, ni el chat, ni la voz confirman un pago.
- No contesta por canales que el local no abrió. Cada puerta se enciende explícitamente; el sistema no aparece por WhatsApp si el local no lo configuró.
- No trata distinto al comensal por donde llegó. El que escribe desde su casa y el que pide desde la mesa siguen las mismas reglas — con la diferencia de que las acciones de mesa (enviar a cocina, llamar al salonero) solo aplican cuando el comensal está en el local.
- No inventa lo que la carta no dice. Un plato que no está en la carta, un precio que no está cargado o un alérgeno sin confirmar se derivan o se aclaran — por cualquiera de las tres puertas.
